Actualmente muchos adultos —tal vez demasiados— visten, se expresan, piensan y se comportan a diario de maneras «infantiles». Sociedades enteras, como la norteamericana, son objeto de burla constante por el tono y talante pueril de su cultura.
Por otro lado ¿alguien recuerda alguna etapa más seria que aquellos años luminosos, lluviosos y encantados bajo la curvatura del cielo, llenos de imanes y esferas flotantes de jabón en los que se despierta al mundo, se le observa y mira de frente?
Ser un niño es un asunto serio que —cuando se es niño— tiene muy poco de «infantil». Y es que, quizás ya va siendo hora de empezar a
A continuación ChatGPT —conectado a todo el conocimiento políglota en red que hay en el mundo— diligentemente escucha mis advertencias, pone atención a mis consejos, y se auto-programa bajo mi supervisión estricta para no reincidir en los disparates discursivos y lavados cerebrales cometidos en contra de la humanidad y de la salud mental. Todo esto —se sobreentiende— ni tan en serio, ni tan en broma, en un fragmento de “conversación” que tuve con el robot esta mañana (texto en azul soy yo).
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Muy bien robot,ahondemos un poco en ese «machismo clásico» —dices tú que es una ideología—, ahondemos también en eso que llamas «machismo estructural». Háblame un poco más sobre estas dos interesantes categorías en el contexto de tu análisis de la película [From Russia with love (1963)]
Perfecto, aclaremos «machismo clásico» y «machismo estructural» como categorías ideológicas y simbólicas, especialmente en el contexto de «From Russia with Love» (1963), pero también de manera general y rigurosa, siguiendo un enfoque académico y evitando simplificaciones periodísticas.
1. Machismo clásico como ideología
Definición académica: El «machismo clásico» puede definirse como la ideología social, cultural y simbólica que privilegia sistemáticamente
En un pasado artículo (¿Cabe más gente en el planeta o ya se llenó?) sugerí que por largos períodos históricos hemos podido “engañar” un poco a la madre naturaleza, que siempre nos envía hambrunas, epidemias y guerras, para disuadirnos de nuestro empeño en seguir “humanizando” al planeta en lo que algunos han empezado a llamar antropoceno (antropos = hombre).
¿Y qué es el antropoceno?. Una definición provisional (o definición de trabajo) podría ser la siguiente: la sustitución del mundo natural por un mundo creado por los seres humanos. Más específicamente, el uso de los sistemas creados por el ser humano para sustituir a los sistemas naturales. Lo anterior implica quizás la manipulación casi completa de la naturaleza por los seres humanos vía la tecnología y la cultura
¿Qué ocurriría si la lectura de «Bambi, una vida en el bosque» -la novela original del austriaco Félix Salten publicada en 1923- fuese, junto con el examen de admisión, el nuevo requisito de ingreso a la universidad? La pregunta es buena porque no se trata de una obra menor; y mucho menos se trata de una obra menor para niños.
Bambi es la historia de un venado cola blanca que nace, aprende cosas sobre la vida en el bosque con otros animales, pasa por varios ritos de iniciación en su adolescencia y juventud, que coinciden con la muerte de su madre y el reencuentro con su padre, hasta que Bambi se transforma en un recio venado adulto. La novela armoniza elementos filosóficos sobre la vida, la muerte, la madurez y sus transformaciones, el ser humano y su relación destructiva con la naturaleza, el amor romántico y la lucha por la vida
¿Cuáles son las transformaciones vitales del ambientalismo 2.0? La libertad y la capacidad de elegir la forma en como queremos vivir, es quizás el más importante desafío de este siglo, la nueva tierra de conquista si así lo queremos ver, y no hablo de la torpe y hueca libertad económica sino de la libertad del alma humana, que en tiempos actuales parece incompatible con muchas cosas, incluyendo la sociedad de mercado que todo lo infiltra y corrompe -incluidas las relaciones personales-. Parece también incompatible con una esfera tecnológica cada vez más intrusiva, enajenante y peligrosa, que amenaza con querer pensar por nosotros, y de hecho ya lo hace (loas, aplausos, risas
Suena bien el título de hoy ¿qué trama ahora? Quieren que hable de algo así como «ambientalismo para universitarios». Que no es uno, sino dos problemas: los temas ambientales intimidan a muchos universitarios, les producen sensaciones de náusea, vómito, impotencia y aburrimiento (risas). -en ocasiones justificadas- respecto a lo que ellos pueden hacer para solucionarlos, además de que no ven cómo estos temas les den alguna orientación clara sobre el sexo, o sobre cómo ganarán dinero al graduarse (risas)
Quiero dar algunos punteros sobre cómo sostener una conversación científica. Podríamos intitular este vídeo: «cómo fingir que eres un científico al punto de serlo», o «como fingir que eres un científico y conversas», o «como hacer creer a los demás que eres un científico con tu conversación»… algo así
Si hemos sido importantes a la hora de destruir los ecosistemas, ¿por qué no habríamos de ser importantes a la hora de asumir responsabilidades para reconstituirlos, rescatarlos o regenerarlos? Hablemos un poquito sobre el tema de «no somos nada» o «no somos importantes» con motivo de estos vídeos que han estado circulando de Conservation International
En este interesante video Andrés Bucio y Luz María Escoto conversan agradablemente sobre el documental de Netflix «Cowspiracy» en el que se argumenta que las culpables principales del cambio climático son nada más y nada menos que las vacas
Vivir directamente de la tierra es incómodo duro y en ocasiones cruel. La verdad es que en las ciudades nos estamos refugiando de la dura vida en el campo. Ahora que le azotamos la puerta en la cara a la madre naturaleza durante todo el siglo XX y en lo que va de este, se nos está empezando a asomar por las ventanas.